La cuenta anual se hace enseguida y merece hacerse. Restaurante medio: 50 cubiertos al día, 300 días al año, un tercio de las reservas del portal. Son 5.000 cubiertos a los que aplicas 2 €: 10.000 € al año, equivalentes a un empleado a tiempo parcial o a un año de gestor completo. La cifra sorprende casi siempre porque ninguna factura la muestra entera junta: llega repartida en cargos de 30-80 €, confundidos entre los demás pagos. Quien la mira una vez al año — y decide con esos números, no con la costumbre — deja de preguntarse si el portal «conviene» y empieza a preguntar «cuánto conviene, y en qué días».
La alternativa es el canal directo a coste fijo: reserva en el propio sitio, widget, WhatsApp gestionado con un sistema. El coste no depende de cuánto vendes — un canon, a menudo entre 50 y 150 € al mes, cubre todas las reservas que consigas traerte — y cada cubierto más cuesta cero. El punto es sustituir, no suprimir: se traslada al directo la clientela habitual, que te habría encontrado de todos modos, y se dejan los portales a hacer su oficio con los clientes nuevos. El cálculo final se escribe solo: 10.000 € de comisiones contra 1.200-1.800 € de canon, más el contacto de los clientes que vuelve a ser tuyo.
Preguntas frecuentes
- ¿Las comisiones se pagan aunque el cliente no se presente?
- Depende del portal: algunos cargan solo las cubiertas presentadas, otros cuentan la reserva confirmada. Si en tu contrato se paga el no-show, el recordatorio con confirmación que reduce las ausencias te hace ahorrar dos veces: menos huecos, menos cargos.
- ¿Se puede negociar la comisión con los portales?
- A veces, sobre todo sobre volúmenes altos o en zonas con muchos restaurantes: se pide un fijo reducido o tarifas mejores en los días flojos. El margen de negociación, sin embargo, sigue siendo suyo: la posición en la lista y la visibilidad las deciden ellos, y una tarifa mejor puede costar una visibilidad peor.
